RESTAURAR..


RESTAURAR LA QUIEBRA DEL ESTADO DE DERECHO EN ESPAÑA

En España hemos asistido a  algunos acontecimientos en los que, por desgracia, responsables políticos han incumplido determinadas resoluciones judiciales, lo cual supone también el incumpliendo de la propia Ley. Las resoluciones judiciales, sólo pueden ser combatidas mediante remedios procesales, y cuando son firmes deben ser cumplidas, y con mayor razón cuando el mandato judicial va dirigido a los responsables políticos.

El incumplimiento de la Ley por parte de un ciudadano, o el no acatamiento de una sentencia es grave, pero la  propia Ley tiene instrumentos para enderezar esta actuación, eso si el Gobierno, teóricamente garante, quiere o si, discrecional y delictivamente, renuncia, (solo en países que el Estado de Derecho hace aguas) en función de sus intereses políticos. Peor es cuando este supuesto de hecho se centra en alguien con responsabilidad política, el incumplimiento lo es de extrema gravedad  y lo es mayor conforme lo es la responsabilidad política.

Extrema gravedad, por su obligado cumplimiento inseparable e incrustado en la esencia doctrinal de un Estado de Derecho  y más grave todavía en una persona con responsabilidad pública, de tal suerte que el ejemplo que traslada al ciudadano es muy peligroso, puesto que así, cualquiera que perciba una Ley o una sentencia como injusta, tendrá una justificación para no cumplirla y por lo tanto podremos asegurar que el Estado de Derecho ha quebrado. Más allá de la finalidad, es obvio que en una sociedad  sometida de forma voluntaria  a un Estado de Derecho, tales  actuaciones  deben obtener la respuesta que en Derecho, esto es, conforme a la Ley, está prevista.
¿Alguien puede decirme quien y como puede obligar a un Gobierno irresponsable, arte y  parte, ha cumplir y hacer cumplir la leyes y resoluciones judiciales?

Es obvio que todos estamos pensando en la Fiscalía General del Estado, pero permítanme que me ria, aunque sea para llorar. ¿Porque la clase política no ha reformado, ya, la estructura del poder judicial, para darle el poder y la independencia debida? Mientras esto no ocurra todo será en vano, con gobiernos de esta catadura moral y en ausencia de mecanismos independientes que garanticen el cumplimiento de la Ley.

Un demócrata, un español con dignidad, debe exigir la urgente restauración del Estado de Derecho dirigiéndose e instando  a, quien puede hacerlo:

1.- A los partidos políticos, exigiéndoles que, para votarlos, incluyan en sus programas formulas que garanticen el cumplimiento, por todos, de las leyes y resoluciones judiciales.

2.- A la sociedad, concienciándola en un compromiso de futuro  para sus hijos, pues limitándonos solo a votar cada cuatro años, conseguimos que los partidos se instalen en la comodidad del poder, evitando las reformas que molestan a su bienestar personal.

3.- Apelar, organizados colectivamente, al  Rey como Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, para que arbitre y modere el funcionamiento regular de las instituciones, asuma la más alta representación del Estado Español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerza las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las Leyes, según le encomienda la Carta Magna.


Fdo.: Emilio Clemente.- Ex Presidente de la Diputación de Guadalajara.